El otro día dijieron en la radio que la depresión es la crisis de la voluntad.
Y como yo no tengo voluntad para hacer las cosas... es una implicancia simple y triste.
La realidad es triste y lastimera.
Desaparecí en un tornado de palabras... esas que se las lleva el viento.
No soy prescindible para alguien.
Podría desaparecer y nadie lo notaría.
¡Adiós a todos los no lectores de esta mierda mental!
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