miércoles, 20 de abril de 2011

Más que ayer

Mentalmente me dan ganas de que alguien escribiera mis ideas locas, mientras las pienso y así no las olvido. He aniquilidado muchos recuerdos, puede ser por mi poca capacidad de retener y porque adicionalmente las cosas malas o que provocan demasiado dolor, las omito de mi cabeza... es una forma de escapar. Me da demasiada nostolgia pensar en las cosas antiguas las anehelo tanto que me duelen. No sé como expresarme, y la mayoría del tiempo me siento atacada... a la larga nadie me escucha, y yo no escucho a nadie. Porque cada uno es llevado a su idea de vida, y (creo) imposible mostrarle a una negativa como yo lo preciosa que puede ser la vida, para mi siempre será un mero castigo, algo que no quiero hacer y que me siento obligada a vivirla... No tengo ninguna manera de ver porque tal vez no quiero ver, no me gusta ser así, pero otra forma tal vez sería peor.
Quisiera tener audifonos y escuchar musica... huir de esto un rato, escapar del bullicio y la poca sanidad mental... por eso escucho musica, me da paz mental, y dejo de escuchar a mi otro yo que me satura de barbaridades que me hace pésimo...
Nadie logra entenderme, imagino si llegara a contarlo, sería más loca de lo que me siento (y con eso basta).
La vida es una sola, disfrutala? Que clase de consejo es ese? Las cosas más faciles no tienen porque ser malas, porque sólo lo que posee esfuerzo tiene que ser bueno?? A veces se llama ser práctico. Me gustaría irme este fin de semana. Ojala alguien me escuchara. Me siento más sola que ayer, y eso que estoy en la u.
La soledad viene de adentro, creo que fue por como crecí... sola.

sábado, 9 de abril de 2011

Sol-edad

Escuchando como la débil lluvia golpea el techo de la casa, en un lento día sábado otoñal con sabor a melancolía y una llovizna que humedece mi cara. Tratando de entender que es lo que no hago bien. Preguntándome en qué estoy mal, porque es tan difícil sonreír en días de lluvia y por que el pasado se revuelca en mi mente (como si no hubiese sufrido lo suficiente). Las personas acostumbramos a decir lo bacanes que son los otros, pero en el fondo lo único que se quiere sentir es que uno también lo es: la débil esperanza que exista alguien que esta peor que tú. En la miseria de una noche fría y solitaria, con ganas de comerme un chocolate amargo haber si puedo liberar un poco de endorfina y sentirme mejor conmigo misma, por qué mierda es tan difícil creerse el cuento, mirarse al espejo y pensar que estoy linda o que soy una mina inteligente y que sirve para algo... pero a pesar de todo le va mal (en algo que pensé sabía). Es inútil, ni él ni nadie puede sacarme de mi realismo/negativismo.
Me siento sola, en esta casa vacía.