martes, 26 de julio de 2011

El día tres

Cuántas veces habrá que pararse frente a la tormenta y enfrentarla... cuánto miedo y temor corre por mis venas, cuando descubriré que sigo siendo la misma estúpida con un disfraz de buena onda, cómo decirle al mundo que soy un fracaso como amiga, como hija, como polola... que el ser tan insegura me hace cometer estupideces... Lo tengo todo, pero no estoy segura de qué es lo que necesito.
Hay días en que de verdad logro levantarme y sentir que si soy fuerte, sabia, inteligente y sensible... no sé cuanto me dura, trato de no entristecerme por cosas pequeñas, mi mente las omite con el fin de esconderlas. Pero hoy es distinto, hoy soy sólo yo, con mi alama vacía y traicionada por las malditas hormonas que descompensan mi fortaleza y la vuelven de arena y con solo un par de lágrimas todo se desmorona... creo que lucho conmigo misma, no me gusta quien soy, y solo puedo solucionarlo escondiéndome de mi y todos mis problemas... cada vez me vuelvo más y más pequeña, y no quiero desaparecer... no sé... no tengo idea de como sobrevivir sincera-mente... quiero sentir el olor a tabaco fino y ser el árbol de alguien.
Amo el sol, y no necesariamente el calor.