La situación
en este momento es así:
como mi árbol... tempestuoso, incontrolable,
como un día lluvioso...
Es extraño porque no sé que siente él. No lo conozco. Sólo lo observo, él no me ve. A veces sueño que me persigue y yo inconscientemente corro sin mirar atrás, otras que conversamos largas horas de sus raíces y su pasado, de sus nidos y sus historias...
Está extrañamente enraizado, pero es libre.
Debería dejarlo ir de mi mente, lo extraño...
pero todo fue un regalo... Las coincidencias de como llegue a pintarlo
algo que nació de lo que pensaba en ese momento: ser una persona solitaria y distraída como una pilupinci...
Cuando pinto le encuentro sentido a lo que pienso, a lo que siento, a lo que veo...
y ya no me siento tan sola...
Es que cuando te veo quiero aferrarme a ti, porque te ves seguro, porque no tienes miedo, porque estas firme...
y aunque la lluvia arrasa contigo y los vientos solo quieren llevarte a un lugar lejano,
permaneces ahí justo donde deberías estar.
Quiero que seas
mi complemento,
no mis cimientos.
Llegarás con
Llegarás con
un olor a tabaco
fino.
Y nuevamente
querré
mirarte
a
los
ojos.


